Luis Aragonés nos
dejó en la madrugada del viernes al sábado. Jugador y entrenador de época, el
ex seleccionador se marcha pero siempre estará en la mente de todos los aficionados.
Jugador muy querido por todos los rojiblancos, Aragonés alcanzó el Olimpo del
fútbol siendo seleccionador nacional. Fue el padre de La Roja y el que dio
inicio una etapa de ensueño que aún perdura en nuestros días.
Empezó en el Getafe
a finales de la década de los 50 y defendió varias camisetas a lo largo de su
carrera. Hércules, Real Oviedo o Betis fueron también sus clubes. No obstante,
donde alcanzó la gloria fue en el Atlético de Madrid. Como colchonero logró
tres Ligas, dos Copas, una Copa Intercontinental y en la temporada 1969/70 fue
el máximo goleador del campeonato doméstico.
Aragonés, una vida
dedicada al fútbol
Fue con la pizarra y
la batuta de entrenador cuando recorrió toda la geografía española sentándose
los banquillos del Atlético de Madrid, Real Betis, Fútbol Club Barcelona,
Espanyol, Sevilla, Valencia, Real Oviedo y Mallorca. Nadie sabía mejor que él
cómo era el fútbol español.
'Cum Laude' en esta
materia, Aragonés ha dejado a su paso una huella en todos los clubes y siempre
será recordado como un buen hombre y un magnífico profesional. En 2008 decidió
seguir con su aventura, pero fuera de nuestras fronteras. El Fenerbahçe se hizo
con sus servicios y siguió dando lecciones en Turquía.
Una herencia
imborrable
'
El Sabio de
Hortaleza' lideró a un grupo de futbolistas que acabaría ganando la Eurocopa de
Austria y Suiza en el año 2008. Tras coger las riendas de la selección en 2004,
Luis Aragonés optó por dejar su cargo a Vicente del Bosque. Él había iniciado
el camino de éxitos y Del Bosque continuó con esa espectacular obra. Más tarde
llegaría el Mundial de Sudáfrica 2010 y la Eurocopa de 2012. Él ya no estaba al
frente de La Roja, pero parte de ese éxito también correspondía a él. Así lo
reconocieron muchos internacionales por diferentes vías.
Querido en un barrio
que nunca dejó de visitar
'Zapatones' ha
conseguido mucho a lo largo de su carrera. 52 años al servicio del fútbol. Pudo
conseguir muchas cosas como deportista, pero jamás dejó de estar al lado de su
familia. Paseó por el mundo el nombre del madrileño barrio de Hortaleza y todos
los vecinos de este municipio del noreste de la capital estará siempre agradecido
por ello. Siempre será 'El Sabio'.
javier.estepa@marca.com
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